Examenes especializados
Personas con síntomas de rinitis alérgica o asma, como estornudos, congestión nasal o dificultad para respirar
Pacientes con antecedentes de alergias alimentarias o ambientales
Individuos que presentan tos persistente o sibilancias sin causa aparente
Personas con infecciones respiratorias recurrentes o crónicas
Pacientes en evaluación por síndrome de hipereosinofilia o enfermedades autoinmunes
Niños con antecedentes familiares de alergias o asma y síntomas respiratorios asociados

